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Toyota Auris 1.6 Titanium - "Digno heredero".

Cada modelo que ve la luz supone un reto importante para cualquier fabricante, de eso no hay duda; como tampoco que el vehículo del que aquí hablamos, el nuevo Toyota Auris, es el modelo más temido por la competencia compacta en Canarias. ¿Por qué? Muy sencillo: si un modelo con bastantes años a sus espaldas como la anterior generación del Corolla aguantó tan bien el tirón de la nueva competencia, ¿qué ocurrirá ahora con un coche plenamente al día?

El nuevo compacto de Toyota adopta un nuevo nombre, aunque sea el sucesor de las variantes de 3 y 5 puertas del anterior Corolla -la versión 4 puertas se sigue denominando Corolla sedán (ver prueba)-. En lo primero que nos fijamos en el diseño de un automóvil suele ser el diseño exterior, y el Auris no decepciona en este aspecto. Es cierto que no supone un cambio radical respecto a la anterior generación, pero sí que es fresco, evoca a otros modelos de la firma y da un agradable sensación de calidad y seguridad.

La parte delantera recuerda mucho al Yaris y Aygo, aunque con un particular acabado. Son muy llamativos los prominentes laterales del corto capó delantero, con una parrilla incrustada profundamente en el morro. Las ópticas delanteras tienen cierta forma "saltona", mientras que las traseras imitan a las delanteras en la posición vertical de los grupos de elementos. De perfil el nuevo Auris se desmarca por carecer absolutamente de protectores laterales, brindando una superficie limpia de "impurezas".

Pero donde mayores novedades presenta es en el interior, y en particular la consola central. Aunque el salpicadero tiene un diseño general muy parecido al ya presentado en el nuevo Corolla sedán, en este caso la parte central forma una curva de suaves líneas que se prolonga desde la parte superior a la altura convencional hasta la inferior más atrás de la mitad de la banqueta. ¡Ergonomía al poder!, parece estar diciendo. Todos los mandos, repito, todos los mandos, quedan al alcance de la mano, y la botonería recuerda mucho al resto de modelos de la marca -incluido Lexus-.

Destacamos positivamente el cuadro de instrumentos con tecnología Optitrón, por su magnífica visibilidad en cualquier circunstancia y la buena información que proporciona. El puesto de conducción está situado más bien alto, ofreciendo la posibilidad de adaptarse a prácticamente cualquier usuario merced a las regulaciones en altura y profundidad del volante. No nos gustaron dos detalles del interior: el primero la rejilla superior de ventilación del salpicadero, que al menos en la unidad de prueba crujía antes los cambios de temperatura; y segundo, el freno de mano. Este último no deja de tener su "gracia", puesto que se encuentra en una posición más vertical de lo habitual, pero precisamente esto hace que desacoplarlo obligue a contorsionar más de lo habitual la muñeca.

Cuatro personas viajarán cómodamente en el interior del Auris, y una quinta sería hasta posible. El espacio para las piernas de los ocupantes traseros es de lo más amplio del segmento, y la banqueta tiene un buen mullido y una correcta longitud. En cuanto a carga, se estrena el sistema "easy flat", por el que con un solo botón se abaten los asientos traseros y queda una superficie de carga totalmente plana. El maletero tiene una capacidad de 350 litros.

El Auris probado montaba el nuevo motor 1.6 litros con VVT-i (doble distribución variable), y que ya probamos en el nuevo Corolla sedán. La buena impresión que en aquel momento nos dejó se ha ratificado, aunque un mejor funcionamiento de la caja de cambios termina de redondear un conjunto mecánico excelente. Este motor ofrece un par máximo de 157 Nm a 5.200 rpm, pero cuenta con una elasticidad notable, con una capacidad de aceleración importante desde muy bajas vueltas. La potencia máxima es de 124 CV.

Sin vibraciones de ningún tipo, resulta casi imposible adivinar incluso que se ha calado. El arranque por botón y el sistema "sin llave" aumentan la sensación de ser el coche quien te lleva, y no tú a él. Y no por inseguridad, sino todo lo contrario, por mostrarse superior a nosotros, por calidad... Nos convenció plenamente la precisión del guiado de la caja de cambios, con un tacto suave pero convincente, lejos de otras que por su excesiva suavidad mitigan cualquier atisbo de tacto.

El chasis evidencia su nueva factura. El tarado de las suspensiones es óptimo, con un excelente compromiso entre confort y estabilidad, beneficiados por una rigidez estructural muy superior a la de la anterior generación. Esto se nota de forma práctica en la total ausencia de ruidos en el interior -a excepción de la rejilla de ventilación comentada-. La agilidad viene dada por una dirección bastante directa, aunque algo suave de accionamiento. No obstante, la sensación de aplomo está presente en todos los rangos de conducción.

En resumen, el nuevo Auris presenta la combinación de cualidades ideales para ser un best-seller. El diseño y la fabricación tienen como principal objetivo la calidad y fiabilidad, legando un historial de 40 años y 32 millones de unidades de Corolla vendidos. ¿Alguien da más?

Juan José Llanos

 

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