Deportivo,
equipado a tope y con un precio de lo más atractivo, el nuevo C2 llega para `romper´
el mercado. Sin duda cualidades no le faltan; mas bien le sobran. En su
versión más completa hasta el momento, la VTR, este vehículo es lo más
parecido a la versión de competición, el Súper 1600.
Diseño y Equipamiento
Lo primero que llama la atención del C2 VTR es su agresivo y deportivo
diseño, que sin embargo no deja de resultar elegante. En su parte anterior
las ópticas comparten luminiscencia e intermitencia, y solo queda lugar para
los faros antiniebla en la defensa. La calandra está sobreelevada, dejando un
pequeño capó de fuerte inclinación.
Las enormes llantas de 16" dominan la vista lateral, además de un
detalle curioso como es el que no enrasen la línea de cintura de la puerta
con el del montante trasero. De esta manera se consigue dar una fuerte
inclinación a ambas, que acentúa el carácter agresivo del C2. La parte
posterior hace menos concesiones al diseño y resulta ser lo más discreto del
exterior.
En materia de equipamiento al C2 VTR no le falta de nada,
incluyendo en su dotación de serie el volante de cuero, llantas de aleación
de 16", ordenador de a bordo, regulador automático de la velocidad,
encendido automático de las luces, elevalunas eléctricos automáticos,
radio-cd, ABS con repartidor de frenada, encendido automático de las luces de
emergencia, ESP, cambio robotizado SENSODRIVE, etc.
En carretera
Hasta aquí todo le ha salido redondo a la marca del `doble chevron´ y, como
no podía ser menos habida cuenta de la tradición, el aspecto dinámico es
aún más atractivo si cabe. Sentándonos al volante parece que estamos ante
un coche de mayor tamaño, con un agradable tacto de volante, pedales (solo
acelerador y freno) y palanca de cambios. Y ya que hablamos del cambio, aquí
reside uno de los principales atractivos del C2, el cambio Sensodrive. Se
trata de un cambio robotizado, es decir, de relaciones convencionales pero `pilotadas´
por la gestión electrónica en cuanto a embrague e inserción de marchas se
refiere. El conductor puede entonces centrarse en ordenar que se inserte una
marcha superior o inferior, en función de las necesidades.
Pero
estamos ansiosos por arrancar... Pisamos el pedal de freno, giramos la llave
del contacto y comienza a rugir el cuatro cilindros de 1.600 c.c. ya conocido
de Citroën. Rinde en esta versión 110 Cv a 5.750 rpm mientras que su par
máximo alcanza la cifra de 147 Nm a 4.000 rpm. Empujamos ligeramente la
palanca hacia delante y sentimos (además de escucharse) la inserción de la
primera velocidad. Pisamos ligeramente el acelerador y ya estamos en marcha.
Para seguir subiendo marchas elegimos la opción de los mandos tras el
volante, al estilo de la fórmula 1. ¡ Que pasada !. El funcionamiento es,
simplemente, perfecto. Obviamente no es tan rápido como el del BMW M3, pero
sí que está a la altura del resto de modelos del mercado equipados con este
tipo de transmisión (todos ellos de media o alta gama). Reduciendo es una
delicia escuchar como realiza de forma automática la maniobra del
punta-tacón, siendo además bastante rápido.
La dirección de asistencia eléctrica variable se muestra
agradable por sensaciones; lástima que el grosor del volante no sea lo
suficientemente grueso. Adentrándonos en carretera de curvas el C2 1.6i VTR
demuestra sus mejores maneras, resultando muy ágil y con un comportamiento de
lo mas neutro. El correcto reglaje de suspensiones obra maravillas, al no ser
demasiado extrema, mientras que los asientos ofrecen una correcta sujeción
lateral -aunque le falta algo de agarre en la zona de la banqueta. Es muy
divertido de conducir en estas condiciones. En autopista se defiende bastante
bien, aunque evidentemente no es su terreno favorito. Y en ciudad,
evidentemente, se encuentra como pez en el agua sobre todo si conectamos la
opción de manejo automático del cambio.
El motor se muestra voluntarioso, muy homogéneo en su
respuesta. No tiene un empuje radical, no es rabioso en su respuesta, pero a
cambio nos obsequia con una excelente respuesta en todos los regímenes.
Además es económico tanto en consumo como en costes de mantenimiento.
Conclusión
La responsabilidad de ser uno de los principales portaestandartes de la
deportividad de la marca francesa la lleva de forma sobrada. Tiene un agrado
de conducción sobresaliente, es bonito, y además cuenta con el atractivo de
la caja de cambios Sensodrive. ¿Que más se le puede pedir? ¡Precio! Y aquí
tampoco defrauda, siendo el precio de esta versión 1.6i VTR Sensodrive de
13.567 euros. El paquete que incluye, entre otras cosas, climatizador cuesta
1.196 euros. En total, y con la campaña de promoción que tiene de 1.600
euros de descuento, el precio se queda en la competitiva cifra de 13.163 euros
(2.190.000 ptas).
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