LAND ROVER DISCOVERY 3 TDV6- La
joya de la corona.
El relevo de un éxito de ventas como lo es el Discovery no se presentaba como un
ejercicio sencillo. Pero tras probar el nuevo Discovery 3, podemos afirmar de
forma tajante que se ha dado un salto cualitativo impresionante sin menoscabo de
absolutamente ninguna cualidad positiva de la anterior generación; todo lo
contrario, todos los aspectos que intervienen en la satisfacción del usuario han
sido superados en muchos enteros. Así, la calidad de rodadura y realización, el
equipamiento, las aptitudes dentro y fuera de la carretera, la habitabilidad,
etc., suponen un nuevo referente en la categoría en que milita el nuevo modelo
de Land Rover. Sus miras, el segmento premium a medio camino entre los todo
terrenos y las más lujosas berlinas medias-altas.
Diseño y equipamiento
Cuando un automóvil cuenta con un diseño cautivador, el éxito de ventas está
prácticamente garantizado. De unos años para acá, muchas marcas arriesgan en
este campo haciendo que, en ocasiones, el resultado no sea el esperado. En el
caso que nos ocupa, no cabe duda que la parte que más rompe con el diseño
tradicional del Discovery es la parte trasera. En el frontal hay que afinar
mucho para encontrar diferencias sobre su hermano mayor, el Range Rover;
lateralmente se cumple a la perfección el objetivo marcado desde el nacimiento
del proyecto, como eran unas formas funcionales, rotundas, simples y
minimalista. La idea no es mala, puesto que así se garantiza una mejor
resistencia "estilística" al paso del tiempo. Pero tenemos que hablar de su
parte posterior: el portón es vertical en extremo, dividido en dos partes
asimétricas. Se elimina así el portón de apertura hacia afuera del modelo
predecesor. Ahora se gana en capacidad de acceso por el portón inferior y reduce
el espacio necesario tras el vehículo para la carga.
En cuanto al interior se
refiere, debemos tomar la referencia de su capacidad para transportar a siete
pasajeros con total confort. Por lo tanto, el habitáculo es espacioso,
confortable y muy luminoso. No se ha escatimado en medidas de seguridad,
disponiendo de serie de ocho airbags -frontales, laterales y de cortina-. A esto
se suma la rigidez del chasis que aporta una extraordinaria capacidad de
absorción de impactos. El salpicadero tiene unas formas sencillas y geométricas,
claramente verticales y horizontales. Cuenta con dos guanteras y un sin fin de
lugares portaobjetos, todo ello bajo una calidad de realización a la altura de
lo esperado.
La posición de conducción es muy elevada, pero no por ello de difícil acceso
desde el exterior. Todo lo contrario, quizás sea de los todo terreno de gran
tamaño más accesibles, tanto en las plazas delanteras como traseras. Destaca el
hecho de que las filas de asientos estén como en un estadio: más atrás, más
alto. Así se aumenta la sensación de amplitud y se facilita la visibilidad en
todas las plazas.
Motor y comportamiento
La unidad objeto de nuestra prueba montaba el motor turbodiesel V6 que rinde una
potencia de 190 CV, siendo de origen Jaguar. La cifra de par máximo se sitúa en
445 Nm a 1.900 rpm, una cifra importante y suficiente para empujar con fuerza al
Discovery. Refinado en su funcionamiento, muestra lo mejor de sí por encima de
las 2.000 rpm. Por debajo de esa cifra le cuesta despertar, pero nunca llega a
ser un inconveniente. Asestados en el puesto de conducción, parece que estamos
ante una nave espacial, sobre todo por la cantidad de botones y palancas que
tenemos a nuestra disposición. Lo único que no nos terminó de convencer fue la
posición de la palanca de cambios, un tanto alta y alejada del conductor. Por lo
demás, el tacto es soberbio en todos los mandos.
En carretera el nuevo Discovery 3 supone un salto cualitativo importantísimo
respecto a la anterior generación. Agrado de conducción, fidelidad en la
trayectoria, estabilidad, refinamiento... muy poco le distancia de las mejores
berlinas medias-altas en estas lides. Pero si por algo se ha caracterizado el
Discovery ha sido por su competitividad fuera del asfalto. Ahora, el nuevo
modelo no olvida esta virtud y se encarama a la cima entre los mejores todo
terreno del mercado por capacidades off-road. La electrónica tiene buena parte
de la culpa, aunque no debemos infravalorar las características de un chasis muy
rígido y adaptado. Poniéndole las cosas difíciles, es capaz de vadear hasta 70
cm. de profundidad, ascender y descender pendientes de 45º, cruzar laderas de
35º y soportar temperaturas de entre los 50ºC y -45ºC.
La principal novedad la supone el "Terrain Response", un exclusivo y cómodo
control dinámico de los sistemas de tracción. Éste permite seleccionar, mediante
una rueda en el túnel de la transmisión, cinco programas específicos: conducción
general, hierba-gravilla-nieve, barro y surcos, arena y rocas. El sistema
controla el motor, la caja de cambios, las suspensiones neumáticas y los
diferenciales central y trasero. Además, intervienen el ABS, el Control
Electrónico de Tracción, el Control Dinámico de Estabilidad y el Control de
Descenso de Pendientes. Así, por ejemplo sobre condiciones deslizantes como la
nieve, se selecciona un par más suave en la dinámica de funcionamiento del
motor, mientras que la conducción sobre arena exigirá una respuesta más
agresiva. Los diferenciales en el programa de hierba-gravilla-nieve responden
con una mayor precarga y respuesta agresiva al deslizamiento, mientras en el
programa barro y surcos o arena aumentará la precarga. El Control de Estabilidad
será más sensible en el programa de arena que, por ejemplo, en el de nieve. Todo
para una menor intervención del conductor en condiciones difíciles durante la
práctica del off-road.
Conclusión
El nuevo Discovery 3 apunta muy alto, tanto que amenaza incluso a su hermano
mayor el Range Rover a pesar de que este se presenta como el buque insignia de
la firma británica. Muy capaz en carretera, permite hacer todo tipo de diabluras
fuera de ella. Por equipamiento, confort y capacidad de representación, milita
en los segmentos más altos del mercado. Sin duda, una auténtica "Joya de la
Corona".