El
nuevo Mazda 2 llega con una excelente carta de presentación, que es el éxito
de su hermano mayor el 6, y del cual hereda la filosofía Zoom-Zoom, con la
cual la marca japonesa se acerca al gusto de los conductores europeos y su
pasión por la calidad de conducción, deportividad y belleza de líneas.
Así, el 2 llega con argumentos suficientes para batirse en duelo con las
mejores realizaciones en cuanto a pequeños monovolúmenes se refiere, como el
Mercedes Clase A, Audi A2, Opel Meriva, Toyota Yaris, etc.Diseño y Equipamiento
En el diseño del Mazda2 hay una serie de elementos que recuerdan a su hermano
mayor: la parrilla de cinco puntas típica de la marca, el llamativo contorno
del capó y los faros integrados de diseño dinámico. Visto de perfil, la
línea lateral que sube hacia la parte de atrás del coche, los mínimos
salientes de la carrocería y las sobrias molduras de las soleras de puertas,
le dan un aspecto atractivo y seguro. El original diseño de la parte
posterior del coche está dominado por el portón trasero, que llega hasta la
zona del parachoques, y el elegante diseño de su grupo óptico trasero, que
se prolonga hasta los paneles laterales.
Ya en el interior se percibe de forma más clara la
intención de ofrecer un producto de calidad por parte del fabricante, y es
que la calidad de los materiales empleados y el diseño de los mismos es
impropio de la categoría en la que milita el Mazda2. La habitabilidad es la
suficiente para que cinco personas viajen sin demasiadas estrecheces, y el
equipamiento de esta versión diesel se puede considerar de "full",
puesto que monta Aire Acondicionado, Dirección Asistida, Elevalunas
Eléctricos, Cierre Centralizado con mando a distancia, Espejos Eléctricos,
Inmovilizador, ABS, Acabado Titanium, Pintura Metalizada, 4 airbags, Volante y
Pomo en Piel, Llantas de Aleación, etc...
En carretera
El nuevo propulsor diesel de escasa cilindrada -tan solo 1.400 c.c.- sorprende
por la suavidad de funcionamiento y las honestas prestaciones que es capaz de
imprimir al pequeño Mazda. Sus 68 CV de potencia son gentiles a las
solicitudes del conductor, y los 160 Nm de par desarrollado a 2.000 rpm
permiten circular sin preocuparnos del cambio. Un cambio de marchas, por
cierto, que es muy agradable de manejar y de acertadas relaciones.
Según recorremos kilómetros con el Mazda2 se nos va
olvidando el típico traqueteo de las mecánicas diesel en parado, y que
además llega con la ventaja de su bajo peso gracias a la construcción en
aluminio del bloque motor. El comportamiento se ve así claramente favorecido
y sus reacciones son neutras, con solo una leve insinuación de subviraje,
pero nada obsesivo. Sus cifras de prestaciones no es que sean para tirar
cohetes, pero son lo suficientes como para afrontar viajes de largo recorrido
sin mayores complicaciones. En autopistas es capaz de mantener cruceros en
torno a los 150 km/h sin problemas, independientemente de la carga asignada.
Tratándose de un diesel, no podemos olvidarnos del apartado
de los consumos y aquí también el Mazda2 destaca con una increíble cifra de
4,5 litros a los 100 kilómetros.
Los ocupantes se verán beneficiados de un excelente
compromiso de reglaje de suspensiones, que mantienen bien agarrado al asfalto
la versátil carrocería del Mazda 2, a la vez que no aportan cansancio. Un
solo pero en este sentido se merece la injustificable ausencia de un
reposapies izquierdo para el conductor, que a él si que esta circunstancia le
podrá llegar a cansar.
Conclusión
El Mazda2 destaca principalmente por su habitabilidad, practicidad interior y
por una economía de consumo realmente asombrosa. El nivel de equipamiento de
las unidades para el mercado canario es prácticamente inmejorable, lo que
elevan un poco su precio final, situándose en 15.000 euros. Así y todo, se
sitúa entre los de mejor relación calidad-precio de su categoría.
|
|