El nuevo Fiat Panda está siendo todo un éxito de ventas a nivel europeo, y
nuestro país no es una excepción. Aunque su nombre nos haga pensar,
instintivamente, en aquel modelo austero de los años '80, nada más lejos de la
realidad. El nuevo Panda compite en el segmento de los pequeños utilitarios como
una de las mejores opciones del mercado, con una calidad de realización fuera de
toda duda y un agrado de conducción notable. Pero en lo que ninguno de sus
rivales puede competir es en el hecho de disponer de una variante 4x4. Y no es
un mero ejercicio de marketing; para demostrarlo, nada mejor que someter al
nuevo Fiat Panda 4x4 a un duro test off-road como si de un auténtico todo
terreno se tratase. Y este es el resultado.
Cualidades insospechadas.
Cada día los automóviles son más seguros, más ecológicos y más eficientes.
Ninguno de los productos que hoy se ofertan en el mercado merece una
calificación inferior a `notable´, quedando para las marcas elitistas el deber
de fabricar creaciones soberbias. Por este motivo, no resulta fácil que un
modelo nuevo sorprenda a la prensa especializada -acostumbrada a probar lo
último- por alguna cualidad. Este es el caso del Fiat Panda 4x4, que por sus
increíbles cualidades off-road se permite el lujo de "poner colorado" a todo
terrenos de reconocida reputación, al menos siempre y cuando no estemos hablando
de auténticas trialeras.Antes de comentar las particularidades del Panda 4x4,
mencionar que emplea el archiconocido motor Fire de 1.2 litros aunque con
mejoras en el sistema de admisión y de escape. Desarrolla una potencia de 60 CV
al bajo régimen de 5.000 rpm y un par máximo de 102 Nm a 2.500 rpm. Su
funcionamiento es lineal y económico, permitiendo al Panda 4x4 desarrollar una
velocidad máxima de 145 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 20 segundos.
Para convertir un Panda 4x2 en un 4x4, los ingenieros del grupo Fiat no se
han limitado a incorporar el sistema de tracción a las ruedas posteriores. El
chasis ha sido objeto de un estudiado refuerzo en las zonas más débiles,
atendiendo a las específicas necesidades de un uso intensivo por pistas de
tierra y caminos pedregosos. La suspensión recibe importantes modificaciones con
dos objetivos primordiales: la primera y más evidente, aumentar la altura libre
al suelo que ahora queda en una cota de 165 milímetros, lo que se consigue con
unos muelles nuevos y una arquitectura de suspensión mejorada. La segunda
modificación en el sistema de suspensión busca como objetivo aumentar el confort
al rodar fuera del asfalto, empleando casquillos de goma y amortiguadores de
mayor calidad. Pero nada de esto estaría justificado sin un buen sistema de
tracción total.
Partiendo de la base del dos ruedas motrices, se han dispuesto dos
diferenciales y un acoplamiento viscoso que son los auténticos "culpables" de la
extraordinaria capacidad motriz del Panda 4x4. En un uso ordinario por asfalto,
la fuerza del motor se transmite en un 98% al eje delantero. Este comportamiento
mecánico es aplicable siempre que no se produzcan pérdidas de motricidad. En
cuanto estas se detectan, el acoplamiento al sistema de tracción del eje trasero
se realiza de forma progresiva. Para ello el acoplamiento viscoso contiene una
serie de discos perforados sumergidos en un líquido viscoso de propiedades
especiales: al aumentar la temperatura aumenta su viscosidad. Cuando los dos
ejes de ruedas traseras sufren deslizamiento, "baten" el líquido y hacen que la
temperatura aumente. Apenas aumenta la temperatura, el líquido se vuelve más
viscoso y tiende a arrastrar los discos, transmitiendo el par motriz al eje
trasero.
Todo esto se traduce en un comportamiento de lo más sano y divertido sobre
pistas y caminos de tierra. Conduciendo de forma tranquila y sosegada, lo que
más llama la atención es la ausencia total de ruidos por muy roto que esté el
suelo. El mérito es de un chasis muy rígido y una calidad de realización muy
alta. Pero lo mejor del Panda 4x4 se reserva para cuando exprimimos al límite la
mecánica. El comportamiento es claramente "sobornable"; partiendo de una
tranquilizadora actitud subviradora, a poco que seamos ágiles con el volante y
anticipemos la trazada, el Panda 4x4 nos obsequiará con un suave deslizar de la
zaga que es fácilmente controlable. La potencia disponible no es mucha y debemos
ser conscientes de ello para no frenar demasiado el coche por los
deslizamientos. Siendo finos en la conducción, podemos asegurar que muy pocos
coches de serie -sean del precio que sean- pueden hacerle sombra sobre caminos o
pistas de tierra. Es ágil, eficaz y robusto.
¿Qué pasa si intentamos realizar zonas un poco más complicadas? Pues en
nuestra prueba pudimos sortear rampas de considerable pendiente sobre terreno
pedregoso, descensos deslizantes, ángulos... y en ningún momento el Panda 4x4
mostró signos de debilidad. Resulta sorprendente ver de lo que es capaz este
pequeño utilitario, poniéndolo a prueba en situaciones que prácticamente ninguno
de sus propietarios llevará a cabo.
Conclusión
`Cara de tontos´ es la que se nos quedó tras probar a fondo el nuevo Fiat Panda
4x4 fuera del asfalto, un terreno en el que por teoría debería estar incómodo
pero que, en la realidad, se encuentra como pez en el agua. Por su versatilidad
de uso, sus capacidades de circulación dentro y fuera del asfalto, su amplio
equipamiento y muchas más cualidades, el Panda 4x4 deja de ser un utilitario
para ir y venir del trabajo o hacer la compra, para convertirse en el mejor
compañero en cualquier situación. Y lo mejor de todo lo hemos dejado para el
final, el precio. Hay un Panda 4x4 por 11.800 euros.
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