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Su presidente, Akio Toyoda, presentó hoy la llamada Visión Global de la multinacional japonesa para esta década, destinada a dejar atrás problemas como los causados por las llamadas a revisión desde finales de 2009 de unos 17 millones de vehÃculos, sobre todo en EEUU.
"ExistÃa la necesidad de articular una visión clara", observó Toyoda durante una multitudinaria rueda de prensa en Tokio ante cientos de periodistas, interesados en una de las escasas apariciones públicas del primer ejecutivo de Japón.
Toyoda detalló que para todas las marcas del grupo, entre las que figuran Daihatsu y Hino, espera unas ventas anuales que en 2015 sumen 10 millones de vehÃculos, frente a los 8,4 millones que registró el pasado año (7,5 millones de la marca Toyota).
La nueva estrategia de Toyota implicará la reducción de cargos directivos, tanto de miembros del Consejo de Administración como de directores, con la finalidad de agilizar la toma de decisiones y responder a las necesidades de los clientes.
Las masivas llamadas a revisión de vehÃculos ocasionaron a Toyota una crisis sin precedentes y dañaron su reputación, basada en entregar coches con buena relación calidad-precio y su apuesta por los vehÃculos ecológicos.
La apuesta presentada hoy por el fabricante japonés incluye el lanzamiento hasta 2015 de unos diez vehÃculos hÃbridos, que combinan motor eléctrico y de gasolina, además de continuar con el desarrollo de coches totalmente eléctricos.
Al sentar las bases a largo plazo de la multinacional, Akio Toyoda, que compareció en solitario ante los periodistas, manifestó su pretensión de que "cuanto antes" el grupo tenga un retorno operativo del 5 por ciento anual en las ventas frente al poco menos de 3 por ciento actual.
El ejecutivo dijo que considerará "expandir la capacidad productiva" en los paÃses emergentes, mientras en el conjunto de paÃses industrializados, que ahora acaparan el 60 por ciento de las ventas, el objetivo es mejorar la productividad de las plantas.
En lo que va de ejercicio fiscal, que finaliza el 31 de marzo, Toyota ha registrado un margen operativo estimado del 2,9 por ciento, gracias al que espera conseguir 550.000 millones de yenes (4.777 millones de euros) de beneficio anual por actividad ordinaria.
El objetivo del fabricante del Prius y el Corolla, ahora muy afectado por la fortaleza de la divisa japonesa, es conseguir un beneficio operativo anual de un billón de yenes (8.685 millones de euros).
Según Toyoda, el fabricante alcanzará esas metas incluso con un dólar débil en 85 yenes (actualmente en 82,87 yenes) y si las ventas del buque insignia del conglomerado, la marca Toyota, se estancan en los presentes 7,5 millones de unidades.
"Nos dirigimos a construir una estructura destinada a ser capaces de generar beneficios incluso si nuestras ventas bajasen cerca de un 20 por ciento" en caso de que surja otra gran recesión económica, apostilló Toyoda.
El presidente de la firma nipona anunció también la reestructuración de toda la cúpula directiva, incluida la reducción a once de los miembros de su Consejo de Administración, hasta ahora compuesto por 27 ejecutivos.
Los cambios en el máximo órgano directivo, del que todos sus miembros serán nipones, se aplicarán a partir del 1 de abril, cuando comienza el nuevo año fiscal.
Nieto del fundador de la firma, Akio Toyoda, de 54 años, ejerce como presidente de la marca nipona desde junio de 2009, después de que en marzo de ese año, al término de su año fiscal, Toyota registrase su primera pérdida neta en 59 años.
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