|
Y no está de más decir que de corazón les deseo que este año tengan tanta alegrÃa como la que nos van a contagiar los OlÃmpicos con su nuevo encuentro en tierras cariocas; que también tengan mucha prosperidad y que los cráneos de la economÃa se den cuenta de una buena vez que la mejor manera de asegurar un futuro es con el bienestar de todos nosotros y no con apilar billetes en una bóveda, repartan che!.
Tampoco está de más decir que tengan todos mucha salud, suficiente para poder disfrutar a pleno este nuevo año y ver los rostros de desilusión de los apocalÃpticos creadores de las teorÃas sobre el fin del mundo que obviamente nos sorprenderán con sus renovadas "esperanzas" para 2013. Y por último, que todos puedan tener a mano, mucho, mucho, pero mucho digestivo para sobrevivir todos estos dÃas de comilonas interminables. Provecho.
Pero parece mentira, ya el año comenzó, y atrás quedó la esperada visita del gordo deshollinador de canosa barba y aterciopelado traje rojo que repartió alegrÃa para los chicos y los no tanto. Ya las imágenes de la rutina comienzan a superponerse a esas otras donde la familia con fondo de luces intermitentes y los rostros completos de sonrisas rodean una mesa llena de manjares ordenados con extremo cuidado.Por eso, para que mantengan unos dÃas más ese mismo espÃritu, esta nota quiero que nos reúna aunque sea virtualmente en torno una gran mesa imaginaria, en este caso una mesa de noticias, donde los convido a disfrutar de un manjar muy especial, un Manhart naranja que los "chefs" de esta compañÃa alemana han preparado con mucha dedicación para deleitar el paladar del público tuerca.
Asà que mis queridos comensales, si ya se lavaron las manos, siéntense, arrimen sus butacas a la mesa, tomen los cubiertos y disfruten de esta nueva interpretación de la Naranja Mecánica que como la creación de Kubrick tiene todo para volvernos locos.
SEGUIR LEYENDO EN EL BLOG "EL AUTO PERFECTO", DE TONY SANDRO (PINCHA AQUI).
|