|
El fabricante automovilístico francés
Se trata del último signo de una tendencia en el mercado europeo, en el que los fabricantes no consiguen hacer rentable la producción de vehículos pequeños poco demandados.
En una entrevista con la publicación digital Challenges, De Meo señala que la salida de Daimler de la empresa conjunta que produce los modelos Twingo y Smart hace que no sean capaces de garantizar la rentabilidad por sí solos.
El ejecutivo culpa a las normas europeas contra la contaminación, que, según él, llevan a la situación "un poco absurda" de que "es muy difícil rentabilizar un modelo de gasolina de 3,60 metros de longitud".
"Es una pena abandonar este tipo de vehículos, pero los pequeños vehículos térmicos van a desaparecer a causa de las reglas del juego", añade el directivo italiano.
La tendencia hacia el final de estos pequeños vehículos urbanos en Europa puede reforzarse si las también francesas Peugeot y Citroën no sustituyen los 108 y C1 que producían junto con Toyota en Kolin (República Checa).
Los dos modelos franceses dejarán de fabricarse este año y no se han desvelado planes para su sustitución.
Mientras tanto, la planta de Kolin ha pasado al control único de Toyota, que produce el pequeño Aygo y durante 2021 pasará a fabricar también el Yaris, de un segmento superior.
Y la fábrica de Hombach (Francia) donde Daimler producía el Smart (gemelo del Twingo), ha pasado este mes formalmente bajo control del grupo británico químico Ineos, que producirá allí el Grenadier, un 4x4 de gran tamaño a partir de 2022.
Ford ya retiró en 2019 de su oferta europea su modelo más pequeño, el Ka+, debido a la dificultad de rentabilizar un vehículo de bajo precio y reducido volumen de producción.
|