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La historia de BYD es la de una evolución sin precedentes. Fundada en 1995 con apenas 20 empleados, la compañÃa ha pasado a ser una multinacional de alta tecnologÃa con una plantilla de más de un millón de personas y presencia en 112 paÃses. Este crecimiento ha sido impulsado por una gran inversión en I+D, contando hoy con 120.000 ingenieros que generan una media de 45 patentes por dÃa laboral.
Esta capacidad de innovación ha permitido a BYD llevar la tecnologÃa hÃbrida enchufable al gran público cuando gran parte del sector aún la mantenÃa en fase experimental. De fabricante de baterÃas a lÃder en cuatro grandes industrias: automoción, electrónica, energÃas renovables y transporte ferroviario—, la marca consolida un liderazgo que no es fruto de la coyuntura, sino de un legado de innovación iniciado cuando la electrificación era sólo una promesa y que hoy se traduce en resultados tangibles, liderando las ventas de vehÃculos enchufables tanto en España como a nivel mundial.
¿Conoces sus últimas innovaciones aplicadas al automóvil?
Mientras la industria de la automoción debatÃa a finales de la década de los 2000 la viabilidad real de la electrificación, BYD, lÃder en vehÃculos enchufables y tecnologÃa de baterÃas, ya marcaba su propio camino con una visión propia y decidida. En el Salón de Ginebra 2008, la compañÃa presentaba al público europeo el BYD F3DM, el primer vehÃculo hÃbrido enchufable (PHEV) de producción masiva del mundo. Un hito que no fue un experimento aislado, sino la primera piedra de una estrategia que, 18 años después, ha posicionado a BYD como el primer fabricante mundial de hÃbridos enchufables, alcanzando una cifra de 7,7 millones de unidades producidas.
Casi dos décadas después de aquel debut, la marca alcanza su madurez tecnológica con el lanzamiento del nuevo ATTO 2 DM-i. Este modelo no es solo un interesante SUV hÃbrido enchufable del segmento B, sino el heredero de 18 años de perfeccionamiento continuo de la tecnologÃa Dual Mode Intelligence, que ya es una referencia en modelos superiores como el SEAL U DM-i y el SEAL 6 DM-i.
La evolución técnica alcanzada en este tiempo es el reflejo de una madurez construida con determinación y una capacidad de I+D sin precedentes. Esa motivación que impulsó a la compañÃa desde sus inicios -el sueño de usar la tecnologÃa para cambiar el mundo- permitió que, mientras el sector aún exploraba conceptos teóricos, BYD sorprendiera en 2008 con los 16 kWh del pionero F3DM, que ofrecÃa por aquel entonces 60 km de autonomÃa eléctrica y 450 km en total bajo el ciclo de homologación NEDC empleado en esa época.
Esta trayectoria no es sólo una sucesión de hitos mecánicos aislados, sino la materialización de un ecosistema integral diseñado para mejorar la vida de las personas a través de la innovación útil. El objetivo de ofrecer un transporte limpio se traduce hoy en cifras que definen esta nueva era de liderazgo: de las más de 7 horas de carga necesarias en el F3DM de producción, BYD ha evolucionado hasta la Blade Battery y la gestión inteligente del ATTO 2 DM-i, con un sistema de carga rápida en corriente continua capaz de recuperar del 30 al 80% de la energÃa en sólo 26 minutos. Todo ello con una autonomÃa en modo eléctrico de hasta 150 km2 en ciclo urbano (90 km2 en el combinado) y una total de hasta 1.000 km2.
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