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Fórmula Uno
MADRING se estrena entre Fórmula 1, Dakar y WRC: un histórico regreso de la F1 a Madrid.
Max Verstappen subió al segundo escalón del podio en el estreno del nuevo escenario madrileño, mientras que fuera del asfalto la acción también tuvo nombres propios: Carlos Sainz, Nani Roma y varias de las máquinas más espectaculares del Dakar y el Mundial de Rallyes.

 MotorCanario.com - Publicado el 16/septiembre/26
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Cuarenta y cinco años después, Madrid volvió a escuchar en directo el sonido de la Fórmula 1. Desde aquella carrera disputada en el Jarama en 1981 había pasado casi medio siglo, por lo que el estreno de MADRING estaba llamado a convertirse, independientemente del resultado deportivo, en una de las citas señaladas del automovilismo español.

Y el nuevo escenario madrileño tuvo un debut intenso tanto dentro como fuera de la pista.

En el apartado estrictamente deportivo, Max Verstappen fue uno de los grandes protagonistas del fin de semana. El neerlandés partió desde la tercera posición y consiguió llevar el Oracle Red Bull Racing hasta el segundo puesto final, proporcionando a Red Bull Ford Powertrains su séptimo podio de la temporada.

También destacó Liam Lawson. Octavo en clasificación, consiguió progresar durante la carrera hasta terminar sexto y sumar un importante resultado para el equipo.

En Visa Cash App Racing Bulls, Arvid Lindblad volvió a demostrar su regularidad a una vuelta entrando en la Q3 por décima carrera consecutiva. Arrancó décimo y ganó una posición para terminar noveno. Yuki Tsunoda, por su parte, cruzó la meta en la decimocuarta posición después de haber partido decimoquinto.


De la Fórmula 1… directamente a la tierra

Pero una de las imágenes más peculiares del estreno de MADRING no se produjo sobre el trazado de Fórmula 1.

A escasos metros del sofisticado escenario del Gran Premio, Ford levantó una Fan Zone de cerca de 7.000 metros cuadrados que escondía algo poco habitual en una cita del Mundial: un auténtico circuito de tierra y obstáculos off-road.

Y allí el protagonismo cambió radicalmente.

El Ford Raptor T1+ del Dakar, con Carlos Sainz y Nani Roma a sus mandos, compartió escenario con el espectacular Ford Puma Rally1 del Mundial de Rallyes, pilotado por Matthew Wilson.


El resultado fue una combinación difícil de ignorar.

Saltos, derrapadas y grandes nubes de polvo irrumpían en medio de un evento dominado por la precisión y el asfalto de la Fórmula 1. Cada puesta en marcha de las máquinas de competición atraía inmediatamente a centenares de aficionados hacia el trazado de tierra.

Algunos, además, pudieron comprobar desde el asiento del copiloto de qué son capaces estos vehículos.

El Raptor T1+, el Puma Rally1 y el Mustang Mach-E Rally ofrecieron así una imagen poco habitual: maquinaria nacida para escenarios completamente diferentes compartiendo protagonismo en pleno Gran Premio de Fórmula 1.


Carlos Sainz y Nani Roma, protagonistas ante el público

La presencia de Carlos Sainz padre, doble campeón del mundo de rallyes y ganador del Dakar, aportó además un evidente componente especial para los aficionados españoles.

Junto a Nani Roma, otro de los grandes nombres españoles ligados al raid más duro del mundo, mostró las capacidades del Raptor T1+ en un escenario radicalmente distinto a las enormes extensiones y dunas para las que fue concebido.

La actividad de tierra terminó convirtiéndose en uno de los principales focos de atención alrededor del circuito durante el fin de semana.

Y posiblemente ahí estuvo una de las claves del éxito de la propuesta: mientras los monoplazas representaban la máxima expresión tecnológica sobre asfalto, a pocos metros el público podía disfrutar de una disciplina mucho más visual, cercana y espectacular.


Del 24% de «La Monumental» a un Fórmula 1 con motor Ford V10

La experiencia continuaba fuera del circuito de tierra.

Seis simuladores oficiales permitieron al público enfrentarse virtualmente al nuevo trazado de MADRING y, especialmente, a uno de sus puntos más característicos: «La Monumental» y su espectacular peralte del 24%.

Las pantallas gigantes y las gradas instaladas junto a la zona permitieron además seguir las diferentes sesiones del Gran Premio sin abandonar el recinto.

Para los aficionados a la historia había otro importante reclamo: el Stewart SF3 de 1999, uno de los Fórmula 1 de la época de los motores V10 y equipado precisamente con mecánica Ford.

A su lado, el contraste lo proporcionaba una máquina completamente contemporánea, el radical Ford Mustang GTD, desarrollado como la interpretación más extrema hasta la fecha del deportivo americano para carretera.


Un estreno que va mucho más allá del resultado

El Mundial ya mira hacia su próxima parada en Bakú, pero el primer Gran Premio disputado en MADRING deja numerosas imágenes para la historia reciente del automovilismo español.

El segundo puesto de Verstappen quedará registrado como uno de los grandes resultados deportivos del estreno madrileño. Sin embargo, para muchos de los aficionados que acudieron al circuito, el recuerdo del fin de semana no estará únicamente asociado al sonido de los actuales Fórmula 1.

Porque en un evento dominado por el asfalto apareció también la tierra.

Y durante unas horas, en pleno corazón de un Gran Premio, la Fórmula 1, el Mundial de Rallyes y el Dakar convivieron prácticamente puerta con puerta.

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