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Hubo una época en la que Smart consiguió demostrar que un automóvil no necesitaba cuatro plazas ni grandes dimensiones para resultar práctico. Su pequeño Fortwo, presentado originalmente como concepto hace tres décadas, se convirtió en una alternativa muy particular para quienes buscaban movilidad urbana sin complicaciones. Ahora, la marca recupera aquella filosofía con el smart #2, un biplaza completamente eléctrico que apenas mide 2,75 metros de largo.
El nuevo modelo, presentado mundialmente en el Salón del Automóvil de París, supone también un regreso a los orígenes para una firma cuya gama había evolucionado hacia vehículos de mayor tamaño. Y lo hace conservando algunas de las características que hicieron reconocible al Fortwo: ruedas situadas en los extremos de la carrocería, diseño bicolor, portón trasero dividido y un habitáculo pensado para aprovechar cada centímetro disponible.
Una de sus cifras más llamativas es el diámetro de giro de apenas 6,95 metros, una característica especialmente interesante para desenvolverse por calles estrechas y realizar maniobras en espacios reducidos. La tracción trasera, otra de las señas de identidad del modelo original, también se mantiene.
Bajo su carrocería se encuentra la nueva plataforma Electric Compact Architecture (ECA), desarrollada específicamente para este vehículo. El motor eléctrico, situado en la parte posterior, entrega 60 kW (82 CV) y 130 Nm de par, mientras que una batería de tecnología LFP y 35,8 kWh promete una autonomía de hasta 290 kilómetros según el ciclo WLTP, todavía pendiente de confirmación definitiva.
La recarga rápida alcanza los 65 kW en corriente continua, suficiente para pasar del 10 al 80 % de batería en unos 20 minutos, según los datos facilitados por el fabricante. También admite carga en corriente alterna de hasta 11 kW y dispone de tecnología V2L, que permite utilizar la energía almacenada para alimentar dispositivos eléctricos externos compatibles.
Pero el smart #2 no se limita a recuperar una fórmula conocida. Entre sus particularidades técnicas destaca una suspensión trasera multibrazo de cinco puntos, una solución poco habitual en un automóvil de estas dimensiones. Combinada con el bajo centro de gravedad que proporciona la batería y unos neumáticos traseros más anchos que los delanteros, busca ofrecer un comportamiento estable sin renunciar a la agilidad característica de los pequeños urbanos.
La seguridad también ha recibido especial atención. La nueva estructura Tridion Cell Evo evoluciona la conocida célula de protección de Smart, mientras que el equipamiento incorpora asistentes como el control de crucero adaptativo con función Stop & Go y diferentes sistemas de ayuda a la conducción.
En el interior, la tecnología gana protagonismo con una pantalla central de 10,1 pulgadas y otra de 8,8 pulgadas para la instrumentación. La conectividad incluye servicios 4G, WiFi y Bluetooth, mientras que el diseño mantiene una distribución sencilla y soluciones prácticas para el uso cotidiano.
La gama europea estará formada por los acabados Pure, Pure+ y Premium, además de una edición especial de lanzamiento denominada Couture Edition, limitada a 999 unidades. Según la versión, podrá equipar techo panorámico de cristal, asientos calefactados, carga inalámbrica para teléfonos móviles y un sistema de sonido Sennheiser de siete altavoces.
Con el #2, Smart vuelve a apostar por un tipo de automóvil que prácticamente ha desaparecido de los catálogos de los grandes fabricantes. Frente a la tendencia de aumentar dimensiones, peso y equipamiento, la marca recupera una propuesta que nació precisamente para ofrecer lo contrario: un coche pequeño, fácil de aparcar y concebido principalmente para la ciudad.
Quedan por conocer aspectos importantes como su precio y las fechas de comercialización, dos factores que tendrán mucho que decir sobre sus posibilidades comerciales. Por ahora, el smart #2 recupera una idea que parecía haber quedado atrás: la de un automóvil diseñado para ocupar el mínimo espacio posible sin renunciar a las tecnologías actuales.
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