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Carlos Sainz y Luis Moya pusieron el broche de oro al XVII Rally de Asturias Histórico – Carlos Sainz Tribute, celebrado del 28 al 31 de octubre, con una victoria que añadió un significado especial al homenaje dedicado al bicampeón del mundo. La pareja española volvió a compartir habitáculo en una competición marcada por el reencuentro de grandes protagonistas de los rallyes internacionales.
La jornada decisiva del sábado contó con seis tramos cronometrados, repartidos entre la mañana y la tarde. El abandono de Sébastien Loeb e Isabelle Galmiche, que habían mantenido un ritmo destacado durante la prueba, dejó el camino abierto para que Sainz y Moya se adjudicaran el triunfo absoluto.
La segunda posición fue para los franceses François Delecour y Fabrice Gordon, a 1:03,6 de los vencedores, mientras que los portugueses Rui Madeira y Paula Madeira completaron el podio, a 3:22,5 de la pareja española.
En las diferentes categorías, Sainz y Moya también se impusieron en Pre-2001, mientras que Delecour y Gordon consiguieron la victoria en Pre-2000. Por su parte, Arnaud Genesca y Valentín Auge fueron los vencedores en Pre-92, con Juan José Sánchez Ordiales y Jorge Miranda como ganadores de Pre-81.
Más allá de los resultados, la edición tuvo un marcado carácter emotivo por el regreso de Carlos Sainz y Luis Moya a los tramos de asfalto como equipo, algo que no sucedía desde 2013. Su participación permitió revivir una de las asociaciones más reconocidas del automovilismo español, que dejó una huella especialmente importante durante su etapa mundialista.
A su llegada al parque cerrado de Pravia, Sainz reconoció la emoción de volver a competir en Asturias tantos años después de sus primeros éxitos.
"Cuando había ganado únicamente un Campeonato de España de Rallys y era piloto de Ford, pensar que tantos años después seguiría en activo, compitiendo en una prueba en Asturias y rodeado de tantísima gente, habría sido un auténtico sueño. Nunca me lo habría imaginado", manifestó el piloto madrileño.
El XVII Rally de Asturias Histórico cerró así una edición especialmente significativa, en la que el componente deportivo compartió protagonismo con el homenaje a una de las figuras más importantes de los rallyes españoles. La victoria de Sainz y Moya, el duelo con Loeb y la presencia de otros nombres históricos como Delecour y Madeira dieron forma a una cita que combinó competición, recuerdos y el reconocimiento de los aficionados.
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