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Richards, de 54 años, es la cabeza visible de Prodrive, compañÃa que él mismo creó en 1984 y ahora poseedora de la licencia F-1, por lo que la compra de la compañÃa de deportivos de lujo Aston Martin podrÃa estar relacionada con esta aparición en el Gran Circo.
Curiosamente, el patrono de Prodrive es hoy jefe de Luis Moya, ex copiloto de Carlos Sainz y ahora director deportivo del equipo oficial de Subaru en el Mundial de Rallys, ya que esta marca tiene en manos de Prodrive su participación en esta competición.
Esta es una de las múltiples actividades de Prodrive, una compañÃa que es fabricante de ediciones limitadas y de vehÃculos especiales, además de preparador del Aston Martin DBRS9 GT1 con el que el marca participa en el campeonato FIA GT3.
David Richards, que podrÃa ser el nuevo presidente de Aston Martin, ya tiene en su haber una corta experiencia en Fórmula 1, que fue director del BAR F1 Team antes de que Honda tomara directamente las riendas del equipo.
El segundo hombre del consorcio que ha adquirido Aston Martin es el empresario John Sinders, conocido por ser un apasionado coleccionista de los vehÃculos de la marca y patrocinador del equipo de carreras Aston Martin Racing.
Completan el consorcio propietario de Aston Martin las sociedades de inversión kuwaitÃes Investment Dar y Adeen Investment. La primera de estos dos sociedades fue creada en 1994 y lidera un grupo de empresas en distintos sectores, pero con un mayor peso en el financiero.
Competición y negocios rodean esta operación de compra-venta, que ha supuesto para los inversores un desembolso de 700 millones de euros. Ford, no obstante, mantiene en Aston Martin un 15% del capital, es decir, con un valor aproximado de 40 millones de euros.
La marca también está envuelta por la fama dada por ser uno de los emblemas del cinematográfico Agente 007 a partir de 1960, después de varios decenios de tortuosa historia.
La marca de automóviles deportivos de lujo inglesa nacÃa en 1913 de la mano de Lionel Martin tras vencer en la carrera de montaña Aston Clinton. La combinación de los nombres dio lugar a la identidad de una marca que se ha caracterizado por la fabricación artesanal de sus codiciados coches
Robert Bamford fue el socio financiero de Lionel, que años más tarde fue sustituido por Luis Vorov Zborowsky, un millonario polaco que daba una inyección económica ante las dificultades de la compañÃa en unos primeros años contaminados por la Primera Guerra Mundial.
La muerte repentina del inversor polaco en un accidente de tráfico dio entrada a nueva financiación para salvar a la compañÃa de la bancarrota.
Es la procedente de la procedente de la familia Benson, pero al final de la guerra esta no podÃa con las dificultades del fabricante y es relevada por David Brown, que da sus siglas a las conocidas sagas de la marca, es decir, DB1, DB2, DB3 y el DBR con el que la compañÃa ganó sus primeras 24 Horas de Le Mans
El DB4, lanzado al mercado en el año 1960, da celebridad a la marca y a sus coches porque es el primer Aston que utiliza James Bond, que también usa los DB5 y DB6 siguientes. El nuevo James Bond usa el novÃsimo DBS
David Brown se deshace en 1972 de Aston Martin, que vende Company Developments. Lejos de recuperarse, a partir de aquà pasa a ser propiedad de Pace Petroleum, CH Industries y Automotive Industrials, hasta que Ford la compra y la integra en el Premier Automotive Group, que reúne las marcas de lujo del grupo americano.
Con Ford, la dirección de la marca cayó en manos de Ulrich Bez, un ejecutivo que habÃa pasado por BMW, Porsche y Daewoo, que hizo el milagro de pasar de las 200 unidades de producción en 1987 a las 5.000 unidades logradas en 2006.
Los modelos actuales en venta son: V8 Vantage, DB9, DB9 Volante, Vanquish S y V8 Vantage Roadster, y próximamente el DBS conducido por el nuevo James Bond.
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