La
marca del óvalo ha echado el resto en la realización de su exitosa
berlina media, y eso se percibe en cada uno de los detalles que conforman
el excelente producto que viene a sustituir a la primera generación del
Mondeo, que salió a la luz en el año 1993 y que ya merecía un relevo.
Diseño y Confort
A primera vista nos percatamos de su inspiración "New Edge", ya
habitual en Ford desde sus modelos Ka y Focus y que continuará en el
nuevo Fiesta. Por lo tanto abundancia de líneas rectas en el diseño,
aunque perfectamente combinadas con las partes más redondeadas. En el
interior nos encontramos con un diseño y calidad de terminación bastante
elevados, con materiales de calidad y de muy buen ajuste. Además, la
versión Ghía objeto de esta prueba se caracteriza por la decoración
bitono del interior, con las ventajas (visuales) y desventajas
(delicadeza) que ello aporta.
Para acceder al interior las puertas nos obsequian con un amplio ángulo
de apertura, aspecto muy importante en un vehículo de este porte. Una vez
dentro, los amplios "butacones" delanteros ofrecen un magnífico
confort, aunque para viajes largos resultan un tanto blandos. Además
resulta muy fácil abrocharse el cinturón de seguridad, pues la base del
mismo sale del asiento, por lo que siempre lo tenemos "a mano".
En el asiento trasero, tres personas viajarán con pleno confort. El tacto
de la mayoría de los mando es excelente, y decimos mayoría pues tan
sólo dos desentonan: el mando de las luces de carretera, con un plástico
de muy baja calidad; y el mando la radio en la columna de dirección, que
se nota mucho que lo han aprovechado de otros modelos Ford pues no se
adapta en su base al Mondeo. Por lo demás, como hemos comentado, un
sobresaliente. Del maletero no creo que sea necesario decir que es
bastante grande, con una capacidad de 450 litros.
En
carretera
Al arrancar apenas percibimos ruido o vibración alguna procedente del
motor. El tacto del volante de cuero es magnífico, aunque mejoraría
mucho si los radios del mismo estuvieran recubiertos de aluminio, en vez
de plástico pues desentona mucho. La asistencia de la dirección es la
justa, con una gran suavidad en maniobras a baja velocidad y un buen
aplomo en vías rápidas. El cambio se muestra muy preciso, con unas
relaciones óptimas que aprovechan a la perfección la potencia del motor,
aunque exige decisión a la hora de insertar las marchas pues de otra
forma entran "a dos tiempos".
El motor se muestra muy voluntarioso en mover los 1.400 kg de peso del
Mondeo, aunque como es lógico las prestaciones no son espectaculares. Eso
sí, permite mantener buenos cruceros en todo tipo de vías, especialmente
en autopistas y autovías donde medias superiores a 160 km/h no son
ningún problema. Si nos adentramos en una carretera secundaria con curvas
(la mayoría de ellas) no tendremos mayores problemas para mantener un
ritmo alto. Las suspensiones muestran un compromiso impecable entre
confort y comportamiento, permitiendo un buen filtrado de las
irregularidades del firme a la vez que mantienen bien sujeto el coche
cuando decidimos practicar una conducción deportiva.
Esta unidad equipaba unas preciosas y enormes llantas de 17" de
perfil bajo, que proporcionan una mayor precisión en el guiado y una
superior velocidad de paso por curva, todo esto sin que al límite el
nuevo Mondeo se muestre intratable o brusco. Los frenos se muestran muy
potentes, aunque su tacto bastante esponjoso y la extrema sensibilidad del
ABS no nos termina de convencer, y no aprovechan al máximo la capacidad
de detención de los discos y neumáticos, sobre todo en aquellas
carreteras donde el asfalto no esté en perfecto estado.
Equipamiento
Completísimo este apartado donde pocas cosas se le pueden añadir al
extenso equipamiento de serie que muestra toda la gama. En la versión
Ghía nos obsequian por 3.545.000 ptas con ABS, Sistema de Frenado de
Emergencia (EBA), Control de Tracción y de Estabilidad (TCS y ESP),
llantas de aleación de 16", retrovisores termoeléctricos,
inmovilizador electrónico, cierre centralizado, antinieblas delanteros,
radio-cd, volante o palanca de cambios en cuero, ordenador de a bordo,
volante ajustable en altura y profundidad, 6 airbags (conductor,
pasajeros, laterales y de cortina), climatizador, espejo retrovisor
autocrómico, etc.
Opcionalmente, si nos parece poco lo que trae de serie, podemos añadirle
el sensor acústico de aparcamiento (65.000 ptas), kit de manos libres
(60.000 ptas), faros de Xenón (125.000 ptas) o el paquete de Cuero, techo
solar y control de velocidad (300.000 ptas).
Para
resumir, el nuevo Mondeo nos ha causado una muy buena impresión,
mejorando a su antecesor en todos los apartados. Se muestra como un buen
familiar capaz de transportar a 5 adultos con total confort, admite cierto
trato deportivo, tiene un acabado magnífico y además su precio no es
escandaloso.
Estamos ante un "valor seguro".
Juan
José Llanos |